domingo, 22 de junio de 2014

Retorno a los orígenes: El Codex Seraphinianus como una máquina para volver a la infancia


Me enteré por primera vez de la existencia del Codex Seraphinianus a través de un libro de Alberto Manguel que leí el año pasado:

"Una tarde de verano de 1978 llegó a las oficinas del editor Franco Maria Ricci en Milán, donde yo trabajaba entonces como redactor en lenguas extranjeras, un paquete muy voluminoso. Al abrirlo, vimos que contenía, en lugar de un manuscrito, una copiosa colección de páginas ilustradas que representaban extraños objetos y operaciones tan detalladas como curiosas, todo ello acompañado de explicaciones en una escritura que ninguno de los redactores reconoció. La carta que acompañaba el envío explicaba que el autor, Luigi Serafini, había creado la enciclopedia de un mundo imaginario según el modelo de un compendio científico medieval: cada página representaba un artículo concreto de la enciclopedia y las anotaciones, en un alfabeto disparatado que también Serafini había inventado durante dos largos años en un pequeño apartamento de Roma, explicaban, supuestamente, la complejas ilustraciones. (...) Formado en su totalidad por palabras y dibujos inventados, el Codex Seraphinianus ha de leerse sin la ayuda de un idioma conocido, mediante unos signos sin otro significado que el que quiera darles un lector bien dispuesto y con capacidad de invención." (A. Manguel, 'Lectura de imágenes', Una historia de la lectura)

Estas líneas fueron suficientes para despertar mi curiosidad perezosa e investigar un poco más sobre el libro en la web. Así me enteré que el prólogo de la primera edición había sido escrito por Italo Calvino, que el libro había inquietado a personalidades tan dispares como Tim Burton, John Cage o Roland Barthes y que, además, su precio era nada despreciable. Decidí incluirlo en la lista de libros que comprar para mi hijo, Leonardo, y olvidé el asunto por algún tiempo.

De tanto en tanto las ilustraciones del libro aparecían aquí y allá, cuando hacía mi habitual recorrido de Flâneur por la web, o regresaban cuando observaba los dibujos de algunos de los libros infantiles de mi hijo. Esta semana apareció una reseña del libro en el Blog de Eterna Cadencia y de nuevo surgió la ronda de sus páginas desconocidas. No pude leer el texto en su momento, sino hasta el día de hoy; pero creo que estuvo bien que se postergase dicha lectura.

El día de ayer, en el grupo de Ateos de Honduras, en Facebook, surgió un pequeño debate alrededor de la importancia de los cuentos de hadas en la imaginación del niño. Posteé un artículo donde Einstein los defendía a ultranza y otro donde Dawkins daba, lo que me parece, una tímida argumentación en su contra. El debate se prolongó hasta llegar a vericuetos de la Narratología y el ninguneado Psicoanálisis, hasta Propp y Bettelheim.

Terminada la discusión pude leer el artículo de Eterna Cadencia y se me ocurrió esta relación del Codex Seraphinianus y nuestras lecturas infantiles de cuentos de hadas. El Codex es un libro escrito en un idioma desconocido y con una imaginería visual que lo emparenta a las obras de El Bosco y al Surrealismo por igual. ¿Por qué menciono los cuentos de hadas a propósito de este libro? Porque hojear este libro nos regresa a esa experiencia de enfrentar un texto cuyo idioma no podemos leer y cuyas imágenes (dado que de niños también nuestra experiencia visual es limitada) también nos son ajenas. Insisto, hojear (1) este libro es, de alguna manera, un mecanismo para volver a los cuentos de hadas y al asombro infantil de la página impresa.

El Codex Seraphinianus un libro que impone la lectura participativa de un niño, con su capacidad de sorpresa y su fuente inagotable de interpretación que se nutre del no-saber. Creo que visto de esta manera, podemos usarlo como argumento en contra de la ahora no tan manida idea de la infancia como época de inocencia mental. Ahora que, desde mi no tan cercana infancia, frecuento de nuevo la Literatura Infantil me doy cuenta de su potencial de formación, el que apuntaba Einstein, no sólo para el niño, sino también para el padre. Gracias a este retorno a las lecturas infantiles, he sido capaz de ver otro tipo de interpretaciones a textos aparentemente para adultos.

PD: Me he impuesto la compra del libro en sólido. Más allá de una que otra ilustración suelta en la web, no había visto el libro completo. El artículo de Eterna Cadencia contenía un regalo al final: el Codex Seraphinianus digitalizado para ver on-line o para descargar. Pueden verlo Aquí:

Para comprar el libro, y alistar los 115 verdes, pueden pinchar aquí. Existe una edición de coleccionista con firma del autor a 438 verdes; pero esa es solamente asequible para narcos, vividores del gobierno, traficantes de armas, tratantes de blancas e ilegales o profesores universitarios que transan a través del monopolio de los libros de lectura. La pueden comprar aquí.

PD II: En realidad una consecuencia más amplia de frecuentar literatura infantil es regresar a esa "lectura de imágenes" descrita por Alberto Manguel. Este tipo de lectura ha sido descuidada (2) a causa de nuestros hábitos de adultos. Existe una página donde recomiendan verdaderas joyas de libros ilustrados, creo que es una obligación frecuentarla. Es una página que mezcla mi afición por la literatura con mi nueva curiosidad, la ciencia. Una página así es un verdadero hallazgo: Brain Pickings.

1.- Hojear en el sentido de divagación, de vuelo automático, aunque podemos hacer una lectura imaginativa.
2.- Iba a escribir "neglected" porque me parece más justa, la asocio con "negligencia" y "descuidado" no me basta.

domingo, 8 de junio de 2014

Los olvidados de la Literatura Rusa: Daniil Jarms.


Hace un par de meses -a través de la página de Carlos Yushimito- di con el autor ruso Daniil Jarms, escritor prácticamente desconocido en Lengua Española (1) y otra víctima literaria del Stalinismo. Después de leer algunos de sus cuentos en Inglés, encuentro sumamente improbable que pasase desapercibido a la Asociación de Escritores y su obsesión por encontrar "vicios burgueses" en toda Literatura que no fuese de propaganda. Porque si hay Literatura que no es comprometida es la de Jarms: Surrealista y a la vez rayana en un Minimalismo "intrincado". Esperemos que Nevsky Prospects haga algo al respecto y lo traduzca pronto al Español (2). Mientras tanto pueden leer algunos de sus cuentos, traducidos al Inglés, aquí y aquí, o comprar Today i wrote nothing: The selected writings of Daniil Kharms en Thriftbooks. Estaba a 4 $, pero esa oferta me la llevé yo; igual el precio es mucho menor al de Amazon y Thriftbooks hace envíos internacionales. Prometo ir traduciendo uno que otro cuento en el Blog de Traducciones, otro que tengo abandonado desde hace años. Con esta entrada rompo los seis meses de silencio de este blog y los saludo de nuevo. Por los momentos me retiro a perder mi tiempo miserablemente. Bon nuit...

(1)No pude encontrar ningún libro traducido en Casa del Libro, Abebooks, Deastore, ThriftBooks, Amazon o Mercado Libre.
(2) Hice una segunda búsqueda y sí existe al menos un libro de Jarms traducido al Español: Me llaman Capuchino. Me dio pereza borrar todo lo que había escrito en relación a sus traducciones al Español, así que quede esta nota como prueba de mi error.

PD: No encontraba nada porque escribía su apellido a la inglesa: Kharms. Cuando lo hice con su adaptación castellana, Jarms, apareció el libro.